RAYMOND CARVER

FOTOGRAFIA DE MI PADRE EN SU VIGESIMO SEGUNDO ANIVERSARIO
Octubre. En esta cocina húmeda y tan poco acogedora
examino el desconcertado rostro de mi padre cuando era jóven.
Sonríe tímidamente, sujeta con una mano el cordón
de una perca dorada y en la otra
una botella de cerveza Carlsbad.
En vaqueros y con una camisa de algodón, se apoya
contra el guardabarros delantero de un Ford de 1934.
Le gustaría aparentar fuerza y decisión para la posteridad,
con su viejo sombrero inclinado sobre la oreja.
Toda su vida mi padre quiso ser un tipo seguro.
Pero los ojos le delatan, y las manos,
al mostrar blandamente el cordón de la perca
y la botella de cerveza. Padre, te quiero,
pero ¿cómo puedo darte las gracias, yo, que tampoco sé coger una botella,
y que ni siquiera conozco los sitios donde se pesca?
(Traducción de Jaime Priede) Raymond Carver es más cuentista que poeta. Tiene en su haber un asombroso relato de una intensa tristeza, cuyo personaje principal es Anton Chéjov, en sus últimos días antes de morir de tuberculosis. R.C. nació en Clats Kaine, Oregón, en 1939 y murió en Port Angeles, Washington, en 1988. La editorial Bartleby de España publicará próximamente un libro que llevará por título Todos Nosotros en el que se incluirá este poema que acaban de leer. Pero hay algo más. Baricco, el autor de Seda, investigó en Estados Unidos las correcciones que hacía de los cuentos de Carver su editor, debiendo quizás su fama de cuentista a ese ignorado personaje de la literatura llamado Gordon Lish que le creo un estilo.
