NIKOS KAZANTZAKIS

Eso es la libertad. Tener una pasión, amontonar monedas de oro, y repentinamente dominar la pasión y arrojar el tesoro a todos los vientos. Librarse de una pasión para someterse a otra, más noble. Pero, ¿no es ésta, también una forma de esclavitud? ¿Brindarse en aras de una idea, de la raza, de Dios? ¿O es que cuanto más alto se halle el amo más se alarga la cuerda de nuestra esclavitud? Podremos así holgarnos y retozar en unas arenas más amplias y morir sin haber hallado el extremo de la cuerda. ¿Acaso sería eso lo que llamamos libertad?
Zorba el griego, pag. 30, traducción de Roberto Guibourg, Ediciones Carlos Lohlé, Argentina, 1977.

nerdo dijo
TU ERS MUY PAPI ME GUSTAS
5 Octubre 2007 | 10:44 PM